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En cuarentena

Nuestros primeros días

Hace un rato vi el calendario, mis hijos dejaron de tener clases el 13 de marzo, para hoy llevamos 13 días de encierro. Al principio fui de las incrédulas y me doblaba de la risa que mi ex fue de los que vaciaron el Costco, y se agotaron el papel higiénico, jajaja, bueno, eso ya es invento mío… Hasta que una amiga me llamó para contarme que a una gran amiga suya que vive en España si le tomó por sorpresa el desabasto de los supermercados. Fue ahí dónde se me congeló la sonrisa, corrí al súper, llené mi congelador de carne y verduras, y la alacena de semillas y harinas varias.

Y así pasan los días… Aprendizajes de inmersión

Lo que ha pasado el resto de los días ha sido muy aleccionador. Resulta que soy bastante controladora, así que creando las actividades de e-Mötüs HOME SCHOOL quise hacer una agenda de actividades hora por hora, y lo que terminó sucediendo es que ni me alcanzaba el día para crearlo, y menos aún para crearlo y vivirlo. Así que me relajé, y prefiero hacer las cosas con el corazón más que con las prisas.

Y los días transcurren más o menos así, me sigo levantando temprano para hacer mi rutina de las mañanas que es lo que me mantiene en mi centro: Meditación, ejercicio  intenso (lo alargue de 20 mis a 50 minutos), podcasts de crecimiento personal. Me baño y me arreglo como si fuera a salir o a recibir visitas, eso me hace sentir muy bien. Y entonces si los niños no se han levantado, que los estoy dejando dormir hasta que se llenen de sueño (Dicen que los adolescentes deben de dormir mucho), me hago un café, saco la compu y comienzo a trabajar. Hasta que van apareciendo, y entonces juntos preparamos el desayuno, disfrutamos ese momento juntos. Se van a bañar,  e iniciamos un plan de actividades académicas que les dejaron en su escuela y e-Mötüs HOME SCHOOL.

Inteligencia emocional en casa

Entre las actividades los dejo jugar pantallas porque es su único momento de convivencia con sus amigos y entiendo que les hace falta, ya me relajé también con ese tema. Y ese es el momento de mayor concentración para mi trabajo.

En este proceso he podido darme cuenta de la importancia de los ciclos naturales de nuestro cuerpo, de comer saludable, de descansar, de pausar el trabajo cuando mi cuerpo se siente sin energía, de no abusar de mí. En verdad revelador y lo mejor es que los días se nos pasan como agua y hemos estado muy en paz. Ayer con el ejercicio de gratitud me llamo la atención lo que mis críos reconocen que han aprendido en estos días (A cocinar a hacer limpieza en casa, y lo mejor: INTELIGENCIA EMOCIONAL .

Y eso definitivo me hace sentir una Mamá #DeCorazón.

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